Terminar con lo pasado y volver a empezar

¡Feliz 2009!
Para recoger del suelo
el naipe desparejo
y el afecto perdido
Agacharse

porque es lo propio
agacharse sin humillarse
sin responder
agacharse preguntando
y morder de nuevo el anzuelo de la vida
(Jorge Riechmann)
¿Quiénes somos?
los indigentes del poder
e indigestos para los poderosos
los que tienen la garganta atada al corazón
los que hacen habitables las comisarías
los no llamados a la cena de la OMC
los que tiran un verso y enseñan mil manos
los que desayunan café con sueños
los que tienen correo electrónico
y siguen escribiendo cartas de amor
los que tienen menos y no quieren para ellos más
los que abren los brazos y no los cierran sobre cuellos

los que escriben día con luna y presente con libertad
los que para dar ruedas de prensa deben ir al hospital
los enfermos de neoliberalismo
y que nos recetarán otros mundos
los que saben esperar y ya no aguantan
los que pagan las facturas y reciben las fracturas
los que inhalan poesía y detestan el CO2
los que asumen errores y no insisten en ellos
los que rechazan las balas
los que derriban gigantes y construyen molinos
los que desobedecen a las porras
y se escudan en los hechos
los que crean redes políticas
y no se enredan en el politiqueo
los balsámicos balseros de la sensata locura
los Utopistas: nosotras y nosotros.
Me gusta este Club.
(Ángel Calle)
Y me da la sensación de que las manifiestantes antiabortistas tienen de media 60 años

(Imagen Eric Drooker)
Compañero enemigo, nos convocan
los bárbaros tambores, las sirenas
leprosas de la guerra, el olor acre
que reclama genética venganza.
Desobedeceremos, cruzaremos
los cuchillos delante de la lumbre
en la tierra de nadie, que es mi tierra,
nuestra tierra sin planos ni alambradas.
Y allí compartiremos el arroz
y la perplejidad de estar tan vivos
entre tanto cadáver contagioso.

Compañero enemigo, no te mueras,
ni me mates, ni huyas, ni te rindas,
que tenemos que hablar de muchas cosas.
(Juan Antonio Bermúdez)
En el interior de las cajas de kellogs
hay un regalo crujiente:
una bala y una pistola
pero la sien han de ponerla los concursantes

(Adaptación de un Anónimo de la biblioteca MLRS)
Algo se partió dentro:
la manecilla que apunta
los minutos,
tal vez fuera la de las horas.
No conozco todos los elementos
del complicado engranaje
de mi reloj interno

Lo que está claro es que
ya no volverá a dar la hora
a nadie
(Yo misma)
No son intelectuales: son sólo profesionales eficaces.
Dado un fin, lo alcanzan muchas veces
con la máxima economía de medios.
Hasta cuando el fin consiste como tantas veces
en la máxima dilapidación de medios
logran desempeñarse con elegancia.
Convivo con asesinos.
Huelen muy bien. Resulta grato
su buen humor profesional.
Practican el besamanos con ferocidad alegre.
En los labios siempre una sonrisa
que podría pasar por auténtica,
y seguro que lo es.
Convivo con asesinos.
Les entusiasma Brückner o Morandi.
Su sentido estético está tan desarrollado
como su profesión exige, pues ellos
son buenos profesionales. Capaces
de romper a llorar delante de una orquídea.

Luego vuelven a la sede del consejo de administración
a planear la próxima operación comercial.
(Jorge Riechmann)
Insignificantes:
no hay tal cosa.
Palabra sin sentido:
no hay tal cosa
No has de devolver préstamos a la niebla
No te inhibe la ferocidad del cálculo

De lo que te distingue
no alardees
o dejará de darte fuerza
(Jorge Riechmann)
Ya que al ministerio de cultura no le interesa resolver las dudas,
sino dedicarse a confundir al personal, ahí va una pequeña aclaración

Más Info:
- ¿Cómo te llamas?

- Mary.
- Americana ¿no?
- No, de Mérida.
(David Eloy – Jose Mª Gómez, Imagen: Ibai Acevedo)
Estoy en lista de espera para un análisis de nostalgia.
Aprovecharé también para que revisen las expectativas.
Ya puestos, mira, que lo curen todo:
que operen un dolor de corazón que me trae loco, que cosan bien la herida
de un amigo que me desangra,
hagan un trasplante de alborozo.
Hoy necesito una transfusión urgente de ganas de vivir

de vivir aunque sea
otra vez
la misma
vida.
(Juanjo Barral)